Para poder tomar conciencia del valor del silencio, necesitamos conocer los diversos tipos de ruidos.
Los sonidos son parte de nuestra vida, de nuestro escenario cotidiano. Aunque convivimos con ellos, muchas veces no les prestamos la suficiente atención como para procesar hasta qué punto podemos aceptarlos, tolerarlos o incluso rechazarlos, sin tomar dimensión de cómo pueden afectar nuestra salud y la calidad de vida.
Porque cuando un sonido nos afecta, éste pasa a convertirse en ruido, una categoría donde nuestros nervios se alteran y nuestra tranquilidad se pierde. Sin embargo, muchas veces, los aceptamos como parte del paisaje diario y no medimos las consecuencias a largo plazo de vivir en un lugar carente de protección acústica.
Para comenzar a analizar esta cuestión, en este video sencillo se muestra la escala de ruidos mediante un termómetro de sonidos y su intensidad en decibles. A través de distintos ejemplos concretos de la vida cotidiana se muestran los tipos de sonido, su peligrosidad y cómo se miden y se exhiben diferentes ejemplos de la escala del sonido. También se hace foco en el tiempo máximo que los oídos de una persona puede tolerarlos, en donde se deja en claro que el límite máximo bordea los 85 decibeles.
Los dejamos entonces con estos ejemplos claros para comenzar a tomar conciencia del valor y la necesidad de contar con aislación acústica en nuestros hogares y lugares de trabajo, una preocupación que en Bruit es una constante.
